jueves 11 de septiembre de 2008

SERGISONIC

Ciclo
 
Si todo son ciclos, la búsqueda de hoy es el principio. El acelerador de partículas es de nombre complicado: Gran Colisionador de Hadrones. Conocer el principio del ciclo. El lenguaje es traidor. El principio sólo lo imaginaremos. Rectifico, eliminemos "sólo" [te parece poco?]. Todo son ciclos. El ciclo es un viaje. Engañamos al tiempo [y al espacio, dicen]. Un circuito cerrado de 27 kms es un viaje de mentira para haces de partículas. Cadena perpetua. El viaje sin inicio y sin fin. Todo es centro. ¿La colisión fue un inicio? Un inicio sin fin. No hay obstáculos en el circuito cerrado más que el propio circuito. Circular. 27 kms infinitos. Ése es el obstáculo. Desde que el viaje empezó construimos barreras. Big bang: el viaje empezó libre y queremos el control. Pobres partículas. Quizás no se den cuenta. Todos somos partículas atrapadas: el trayecto hacia una estación de tren son menos de 27 Kms: 117 semáforos hacen el viaje [un ciclo dentro del ciclo] infinito. Artificial. ¿Nuestro ciclo es un cuaderno viajero? Infinito. La primera y la última página es una ilusión. El viaje es libre. Sólo podemos imaginar su principio y final. Como una primera y una última página. El ciclo sólo es centro. Que es donde estamos.
 

domingo 24 de agosto de 2008

RAMÓN ROMA

Sí, he sido yo el que ha retenido el cuaderno viajero durante semanas impidiendo su alegre marcha. ¿Y qué? Yo creía que su lanzamiento al mundo era una auténtica aventura y no un papelito que va de amiguito en amiguito, cual blanca paloma mensajera a la que en cada destino se le hace un cariñito y se le provee de un nuevo mensaje; mensaje que temo consistirá mayoritariamente en una doble exaltación: primero la del cuaderno, y luego, más implícita, la de uno mismo. Por si fuera poco, resulta que a la palomita se la vigila de cerca ¡incluso por Internet! en donde se cuelgan las fotos de los participantes y de las hojas que han cubierto, en una especie de “yo lo hice”, “yo participé” o “yo estaba ahí”, como si esto fuera un gran hermano de la tele con el viaje del cuaderno. Y ay de quien retenga el cuaderno más de lo previsto o parezca sospechoso de no seguir las reglas, como es mi caso: será rápidamente detectado y enviado al confesionario. Lo dicho, un gran hermano de la tele. A los participantes ya solo nos falta empezar a dar escándalos entre nosotros.

Pues no, señores, no. Yo me opongo. Imaginaba el lanzamiento del cuaderno como la caída del soldadito de plomo desde el alfeizar de la ventana. Al cabo de un tiempo el soldadito regresó a casa en el vientre de un pez y su infantil y asombrado dueño nunca llegó a conocer sus heroicas peripecias, que no obstante quedaron consignadas en un memorable cuento que aún asombra a los niños. Las ratas que acechaban al soldadito en la alcantarilla nunca lo hubieran intentado si se saben vigiladas por el niño. Señores, con las reglas impuestas a este proyecto, el cuaderno no tiene forma de realizar hazaña alguna.

La verdadera historia literaria es el cuento del soldadito de plomo inmóvil, cojo y desamparado que tiene que hacer frente él solo (insisto: él solo) a los graves peligros que le rodean, y que providencialmente regresa a casa. Nadie, excepto el autor del cuento (seguramente por mediación de la bailarina de plomo), conoció su valor. Ningún mérito hubiera tenido la historia si el niño hubiera seguido al soldadito, vigilando que los niños de la calle no se lo llevaran a casa, que las ratas no lo destrozaran en la alcantarilla, que el pescador pescara exactamente al pez que se lo comió, etc. Sencillamente no habría cuento y esto es exactamente lo que sucede aquí.

Estuve tentado de enviar el cuaderno a cualquier dirección al azar para que prosiguiera su viaje y volviera cuando pudiera o quisiera, con riesgo de no volver. Pero del mismo modo que no tengo valor para arrebatar a un niño su soldadito para arrojarlo al mundo a ver si vuelve, tampoco lo he tenido para hacer eso con Esther y su cuaderno. De modo que obediente de sus instrucciones, y algo decepcionado, lo he remitido certificado a la dirección que me ha suministrado.

En consecuencia, me abstengo de participar.


Un saludo a todos.

Ramón

P.D. Esther: Puedes colgar el texto si lo deseas en la web correspondiente, a fin de que puedas completar el expediente de seguimiento. No sé, tal vez podría escanear y enviarte el resguardo del certificado, incluso pedir a los titulares de cámaras de vigilancia que pudiera haber desplegadas en la zona (bancos, etc.) que me remitieran copia del momento en que entraba en la oficina de correos. Ya me dirás.

Un saludo,

Ramón

domingo 25 de mayo de 2008

CONCHA BERNAL

Madrid, Jueves 8 de Mayo de 2008
 
Es posible que los comienzos de este cuaderno viajero hayan sido humildes, pero por qué no soñar, como sugiere su creadora, con que pueda llegar, incluso, a cambiar el mundo. Nunca se sabe hasta donde podrá llegar, ni las ideas que se plasmarán en él.

Todo lo que vaya encaminado a crear nuevos canales de comunicación es, por definición, deseable, porque cuando las palabras fallan, de alguna manera, todo empieza a estar perdido.

Las palabras transmiten nuestro pensamiento y este cincela el semblante, modela el carácter e , incluso, puede transformar nuestro destino. Siempre he creido que el pensamiento es la auténtica acción y que las acciones físicas no son más que aspectos de nuestras actividades mentales. Todo depende de la naturaleza y calidad que tenga.

En la intimidad de nuestra mente, todo es posible, podemos crear mundos alejados de presiones económicas, de preconcebidas e impuestas reglas sociales, religiosas o del tipo que sean y ser la contrapartida más feliz y mejorada de nosotros mismos y todo eso puede convertirse en palabras y más allá de pudores transmitirse y convertirse en nuestra nueva realidad.

Por lo tanto le deseo el más afortunado de los viajes y que en él encuentren cabida todas esas palabras e ideas, cuanto más diversas mejor y por último apelar a vuestra comprensión con esta novata en tareas literarias.
 
Feliz Viaje
 
Concha


 

lunes 5 de mayo de 2008

MARTA LAPIDES


















He leído a quienes escribieron antes que yo. No importa si los conozco o no; lo que importa es que ahora me siento mucho más cercana a ellos. Ese es el milagro de la escritura y la lectura. Dos acciones que se producen en solitario, cuando la persona está libre de las influencias triviales de la tribu. Libre de la afluencia de componentes materiales, de imagen, de patrones de comportamiento preconcebidos, catalogados, de serie. Todo aquel que ha sido descrito y definido, ha perdido su verdadera identidad. Porque la fiel y genuina esencia de cada persona es reflejo de sí misma en exclusiva. No se parece a nada ni a nadie. Malas son las imitaciones, malos los líderes y los seguidores. Pero cuando escribes estás contigo mismo. Cuando lees, igual. Desafortunados los que llaman “virtual” al contacto en soledad. Felices los que encuentran “virtud” en la comunicación por Internet.

El sol es activo, dorada su ruta, oro sus rayos. La luna es de plata; argenta su fría luz, reflejo del astro rey. El sol brilla con calor porque es generador. La luna azulada sirve de espejo reflector. El cuaderno de viajero es plateado porque en él nos miramos, en él imprimimos nuestro ser y de él emanan trazas de nuestros desconocidos amigos íntimos.




jueves 10 de abril de 2008

IRIT GREEN

Recibo este cuaderno en el momento de preparar la casa para recibir la pascua hebrea, por eso no tenía tiempo de escribir hasta ahora.

Hay que tener en cuenta que nuestros antepasados lo están celebrando ya desde hace 3400 años.

Esta historia nos muestra las raíces profundas del pueblo.

Me pregunto ¿qué hago aquí en España?

¿cómo me trajo el destino a descubrir esta tierra de mis antepasados expulsados hace 516 años?

Los primeros años aquí, descubrí gente que tenían raíces judías y tenían deseo de volver a vivir en la fe de sus antepasados.

Les enseñé lo que sabia y podía y seguían su camino.

Todo lo que aprendí en el colegio RAMBAM era muy útil. Mi abuelo me dijo un día; nunca sabrás si lo necesitarás un día, cuando le dije para que tengo que estudiar todo esto.

Y ahora voy descubriendo las huellas de los judíos en España plasmadas con letras hebreas en las murallas de Ávila, en las de Trujillo o en la sinagoga de Cáceres. Las letras me gritan y me avisan, no olvidar que estaban aquí antes.

En la “nueva” sinagoga de Cáceres llamada así por ser la última que habitaban

Los judíos, obligados a vivir fuera de la muralla.

De ahí salieron a la diáspora, dejaron a España que se convirtió en su segunda patria. Estando en el recinto pude sentir la pena de la gente, el llanto del pueblo por recordar la destrucción del Templo de Jerusalén y también tener que dejar su pueblo Cáceres al día siguiente sufrían mucho.

Sí ; esto será mi destino, descubrir las últimas hullas de mi pueblo.
















martes 25 de marzo de 2008

ADAN LEVY



Aquí estamos, tú y yo, aunque sólo hablo yo. Debes ser una persona especial si te han pasado este cuaderno. Alguien ha debido confiar mucho en ti para pasártelo. Sé lo que estás pensando: ¿Qué se escribe en un cuaderno como éste? Yo me he hecho la misma pregunta. No lo sé, ni siquiera sé que decir yo. Los grandes autores, los universales, no se encuentran en estas páginas más que referenciados. Pero, ¿Tú crees que Shakespeare habría sido tan famoso en la era de Internet? ¿Y Voltaire? ¿Y Sócrates? Ellos serían bloggers incomprendidos, con algunos lectores fieles y otros accidentales. La verdad es que los bloggers literarios, los blogger en general, esos seres de hoy en día, son personas admirables. Los auténticos escritores son ellos.





Tal vez será mejor que me presente y cuente un poco quién soy y por qué tengo este cuaderno: Un amigo mío se lo pasó a una amiga mía, que es su novia, porque antes una amiga de mi amigo se lo había pasado. Yo no soy amigo de la amiga de mi amigo, pero aunque no la conozco, parece una chica muy creativa. Y al fin y al cabo, ya que ha puesto este proyecto en marcha, estaría bien ayudarla. Gracias a esa promotora desconocida que inventó este sistema y gracias a la chica que me lo pasó, que como recordaréis, es la novia del amigo de la amiga que... ya sabéis.








Es curioso que lo reciba en un momento de mi vida en el que me quiero dedicar en serio al estudio y el desarrollo de los videojuegos y dejar aparcada, o más bien, reducir la intensidad, de mi carrera de novelista. Ahora sólo escribiré novelas, pero cuando me pregunten a qué me dedico, tendré que decir otra cosa, "informático", "periodista", "empresario", "guionista", "entertainer"... no podré decir "soy novelista", aunque nunca he podido, una vez casi pude, y lo cierto es que no debo hacerlo, porque no vivo de ello. Así son las cosas, por suerte creo que he encontrado algo coherente con mi forma de concebir el arte. Sobre la carrera de novelista, pensaba que sería difícil, pero en realidad es fácil. Todo el mundo va poco a poco, cuando en realidad es una casa que se debe empezar por el tejado para que te de cobijo rápidamente. De lo contrario, si no te da cobijo y tienes que desgañitarte para hacer otra cosa, es una obra constante, un proyecto de edificio-hogar, un sorteo de vivienda de protección oficial pendiente de sorteo, algo que se queda a medio construir, una larga espera que no te sirve como hogar. Me advirtieron y no les creí, soy obstinado y no suelo hacer caso de los estímulos negativos cuando me gusta lo que hago y veo que puedo hacerlo. Estoy orgulloso de eso. Tal vez mañana vuelva a la carga. Si tú también lo estás intentando, sé paciente y no te desesperes. Muchos lo consiguen, no estoy frustrado aún y no lo estaré jamás. La responsabilidad del éxito es tuya, pero sobretodo, la del trabajo, es sólo tuya. Pero estés o no derrotado, no te dejes convencer por nadie de que no es posible. Si lo consigues, me vas a poner muy contento.





Aquí seguimos tú y yo, pero tú no tienes capacidad de hablar conmigo. Por eso te estoy contando mi vida. No te sorprendas si te pregunto lo siguiente: ¿Puedes decir algo?… si lo estás diciendo, si hablas, no te oigo y es normal, esto es como un teléfono escacharrado, sólo funciona el lado del que habla, o, mejor, como una radio, pero tampoco puedes escuchar mi voz a pesar de que la he trabajado mucho para poder hablar. Comunicación simplex, comunicación unidereccional, según muchos "cutre salchichera". Desengañémonos, leer está bien, pero no es una forma de comunicación tan "avanzada", más bien es arcaica. Tan arcaica y anticuada como el cuaderno pleateado y cerrado con una goma que te hago llegar.






Si eres de esas personas a las que les gusta la radio, seguramente te gustará leer. Aunque yo, ahora, no tengo mucho que decirte. Como te digo, debes ser una persona especial si te han pasado este cuaderno. Tal vez tú puedas responder a mi pregunta, ¿Por qué a la gente le gusta escuchar historias en las que no puede participar? ¿No sería mejor construirlas de forma que se pudiera interactuar con los elementos que habitan? Tal vez la gente no esté acostumbrada, pero si consigo la fórmula adecuada, si aprendo a desarrollar, a narrar, a popularizar, estas nuevas historias, la gente, tal vez encuentre un nuevo universo de diversión. Algunos autores, como mi querido Vogler, lo llaman "la literatura de la posmodernidad". Yo lo llamaría "literatura Full Duplex".






Por eso, querido amigo, me estoy pensando muy seriamente separarme de la esperanza con la literatura pura y dura, escribir poco a poco sabiendo que no hay cobijo bajo la literatura, y empezar a trabajar con profundidad en el desarrollo de videojuegos, un universo nuevo aparentemente sin fronteras definidas. No hablo de videojuegos simples, hablo de una interacción con un entorno más que literario, que produzca emoción, auténtica emoción, como la que provocan los grandes literatos pero con un añadido, pensado para que estés dentro, no para contártelo y que tenga en cuenta tu opinión, tus movimientos, tu reacción. Algo parecido a un compañero de juegos súper divertido, no lo sé aún, te confieso que estoy en la orilla de algo muy grande que seguramente cambiará el mundo. Hablo del tipo de videojuegos que reciben un Oscar de la Academia al mejor guión, de los que estudiarán en las universidades de letras full duplex del siglo que viene. Ojalá funcione, de momento parece que esta industria sí podría darme cobijo. Podrás ver mis avances en http://levygaming.blogspot.com y desde luego, cuando tenga mi obra terminada, o al menos, algo que mostrar, me encantaría que la disfrutaras.





Adán Levy para el Cuaderno viajero.

20 marzo 2008








lunes 10 de marzo de 2008

VALENTINA

Me encontraba en la oficina intentando descifrar el desglose de un pago que en realidad era una mera serie de jeroglíficos y me estaba entrando un dolor de cabeza histórico...de repente oigo un ruido.



Es él.



El chat me atrapa y como siempre empezamos a rozar el tema política. Agradezco las explicaciones, ya que mi destierro me deja bastante indiferente a determinadas lidias ridículas. Estás pasando la tarde solo, chateando conmigo y fumándote porros; se nota, y no me guardo la observación, que no tienes a una chica a tu lado. Es que me imagino a un chico en su plena juventud que se tira la tarde fumando como un tipo totalmente desesperado, considerando que tenemos la misma edad y desde hace años yo he entrado en la dinámica del todo-el-día-deprisa-y-corriendo. Pero, al fin y al cabo, se trata de elecciones, puras y meras elecciones. Mientras, abandono el desglose para analizar un asunto aún más complicado. Pero el chat sigue ahí. Y sobre todo él sigue ahí, porque le agrada mi compañía, si bien lejana. Y aprovecha la ocasión para agradecerme esa tarde de chocolate caliente, de sus cigarrillos, de mi verborrea, de su desahogo. Me sorprendí bastante al revelarme que precisamente yo era la única persona a la que le había contado sus penas y justo esa tarde de finales de 2007. Un viaje, una vida juntos en programa, el descubrir ese secreto horrible, las disculpas, su amargura. Yo le dije, con mi taza de chocolate caliente delante, que la perdonara, que se olvidara del asunto, que posiblemente ella le quisiera de verdad, que no sé por qué te sugiero ser clemente, que tú sabes bien lo que es mejor para ti. Al parecer sigo siendo la única persona que comparte ese secreto.



El chat ahora se ha convertido en un refugio sentimental y yo detesto ese tipo de conversaciones, sobre todo cuando menciona el hecho de que durante años él se haya llevado dentro un enorme peso de culpabilidad por mi. Yo intento cortar, diciendo que no le guardo rencor a nadie, consciente de donde quiere llegar con sus palabras.



No quiero hablar de eso, bajo ningún concepto.



Pero, no sé si te he pedido perdón por la faena que te hice.



No, jamás, escribo.



Es que en persona nunca te lo he dicho, porque, ya sabes...



[Era un día de Agosto, un día de niñez en el que se empieza a madurar. Ya había visto algunas decepciones irse lejos, pero esa vez me parecía la ocasión más interesante que hubiese podido ocurrirme. Sin embargo, después de un par de semanas tímidas, el hechizo desapareció tras la promesa digna de las mejores – o peores – Lolitas. Me parece estupendo que me haya dejado de lado ese día de calor imposible y delante de mis amigas, justo cuando empezaba a creer que cada instante fuera un tesoro. No sabía odiar ni entonces y tampoco odié cuando me dijeron que los vieron en la playa, él con su odiosa amiguita precoz y yo sola, con toda mi inexperiencia.]



Me paro a reflexionar. Es una historia de la cual no me gusta hablar y que en su día me hizo sentir muy desgraciada. Estaba a punto de cerrar el chat porque en la realidad el asunto se había entregado al olvido.Aún así, se ha quedado pendiente durante casi trece años.



Mejor tarde que nunca.



Jamás le he exigido esa disculpa.



Sólo me hace gracia el hecho de que ese día, esa tarde de chat, se repita cada cuatro años, porque las disculpas llegaron una fría tarde de un 29 de Febrero, un día pseudo-inexistente.



Valentina, Madrid, 7 Marzo 2007




(Valentina haciendo entrega del cuaderno a Supersemita)

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